Por Aída Chacón Barraza, directora nacional del Instituto de Seguridad
Laboral

Durante mucho tiempo, hablar de seguridad laboral en Chile fue sinónimo de
controlar riesgos físicos como caídas, accidentes con maquinaria o
exposición a agentes químicos. Actualmente sabemos que los entornos de
trabajo también pueden dañar desde lo invisible, cuando hay acoso,
maltrato o se instala el miedo como un mecanismo de humillación, que
deteriora por cierto no solo la salud emocional, sino también la calidad del
trabajo y el bienestar colectivo.
La entrada en vigencia de la Ley N° 21.643 —conocida como Ley Karin— el
1 de agosto de 2024, ha marcado un punto de inflexión en la forma en que
Chile aborda estos desafíos. La norma no solo sanciona el acoso laboral, el
acoso sexual y la violencia en el trabajo, también, exige a las empresas
prevenir, investigar y actuar con responsabilidad, integrando un enfoque de
género y resguardo de la salud mental.
Desde el Instituto de Seguridad Laboral (ISL), este primer año de
implementación ha sido también una oportunidad de aprendizaje profundo.
La masiva demanda de información, orientación y apoyo técnico nos mostró
que existía una necesidad latente por comprender cómo prevenir
adecuadamente el acoso y construir entornos de trabajo seguros. Este
proceso nos permitió rediseñar nuestras estrategias de capacitación, enfocar
mejor los materiales de difusión y fortalecer la articulación entre nuestras
áreas técnicas y territoriales.
Además, comprendimos que la aplicación efectiva de la Ley Karin requiere
más que solo una normativa, porque exige instalar capacidades, protocolos
operativos claros y liderazgos que comprendan el rol preventivo de su
función. Por eso, uno de nuestros principales aprendizajes ha sido reconocer
que el acompañamiento debe ser sostenido, especialmente en las micro,
pequeñas y medianas empresas que enfrentan mayores limitaciones
estructurales.

Instituto de Seguridad Laboral: servicio público dependiente de la Subsecretaría de Previsión Social del
Ministerio del Trabajo y organismo administrador de la Ley 16.744 del Seguro Social contra Riesgos de Accidentes
del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

Instituto de Seguridad Laboral, Teatinos 726, Santiago – www.isl.gob.cl
Durante 2024, realizamos más de 4 mil capacitaciones, entregamos
asistencia técnica a cientos de entidades empleadoras, y pusimos en marcha
el Programa de Intervención Temprana, que permitió activar la cobertura del
seguro a más de seiscientos casos relacionados con violencia y acoso
laboral, garantizando atención psicológica oportuna.
Asimismo, actualizamos nuestro Programa de Apoyo Preventivo Psicológico,
con más de ochocientas intervenciones orientadas al bienestar emocional de
trabajadores y trabajadoras, y liderazgos organizacionales. Estos datos no
reflejan cobertura, pero además la creciente comprensión institucional sobre
prevenir escuchando, conteniendo y actuando.
Otra comprensión clave que hemos adquirido ha sido el valor de la
articulación. El despliegue territorial del ISL nos ha mostrado que cada
región enfrenta sus propios desafíos en materia de salud mental laboral, lo
que exige una respuesta contextualizada, flexible y con pertinencia cultural.
Por eso, hemos robustecido nuestras alianzas con comités paritarios,
gremios y actores públicos y privados, entendiendo que la prevención solo
se consolida en red.
Finalmente, comprendimos que un buen ambiente laboral no es un beneficio
accesorio, sino un derecho que garantiza salud, productividad y cohesión
social. Por eso, más allá del cumplimiento normativo, promover formatos
organizacionales basadas en el respeto, la equidad y el cuidado mutuo se ha
vuelto parte central de nuestra misión institucional.
El desafío que plantea la Ley Karin es profundo: transformar la cultura del
trabajo desde el respeto, la dignidad y el cuidado mutuo. Esa es la tarea que
nos convoca y, desde el ISL, la asumimos con convicción,