En un territorio donde la cordillera convive estrechamente con las zonas urbanas, la protección de la fauna silvestre se vuelve una tarea urgente. En ese escenario surge Cerefan, el Centro de Rehabilitación y Preservación de Fauna Andina, una organización local que dedica su labor diaria a rescatar, rehabilitar y devolver a su hábitat natural a animales silvestres afectados principalmente por la acción humana.
El equipo de Cerefan fue protagonista de una nueva edición de Eko Aconcagua, Voces por la Tierra, espacio que busca visibilizar iniciativas comprometidas con el cuidado del medio ambiente y la biodiversidad del valle. Durante la entrevista, sus integrantes explicaron el origen del centro, su misión y los desafíos que enfrentan para sostener este trabajo fundamental.
Cerefan es actualmente el único centro de rehabilitación de fauna silvestre en el sector cordillerano de la Región de Valparaíso, recibiendo animales como aves rapaces, loros tricahue, zorros y guanacos provenientes de distintos puntos del valle y la precordillera. Muchos de ellos llegan heridos por ataques de perros, accidentes o por haber sido mantenidos ilegalmente como mascotas.
“Nuestra labor principal es la rehabilitación de animales dañados por el ser humano y su posterior liberación, pero también trabajamos fuertemente en educación ambiental, porque cada caso es una oportunidad para generar conciencia”, explicaron desde el equipo.
Uno de los casos recientes que ejemplifica el compromiso del centro es el de un chulengo que debió ser alimentado manualmente durante meses gracias a una red de voluntarios. Situaciones como esta reflejan el esfuerzo comunitario que sostiene a Cerefan, ya que el centro no cuenta con financiamiento estatal permanente y se mantiene principalmente a través de donaciones ciudadanas y trabajo voluntario.
En la entrevista también se abordó el protocolo frente al hallazgo de fauna silvestre herida. Desde Cerefan recalcan que lo ideal es contactar al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), quienes coordinan el traslado seguro de los animales hacia el centro de rehabilitación.
Además, hicieron un llamado a las autoridades locales y municipales a asumir un rol más activo en la protección de la fauna silvestre del valle. “Los municipios destinan recursos a mascotas, lo que está bien, pero la fauna nativa ha quedado completamente relegada, pese a que también es responsabilidad de todos cuidarla”, señalaron.
Cerefan invita a la comunidad a sumarse como voluntarios o socios, con aportes mensuales desde los $2.000, que permiten cubrir gastos básicos como alimentación, medicamentos y arriendo del recinto. “La fauna del valle se mantiene viva gracias a la comunidad”, enfatizaron.
La entrevista cerró con un llamado a ampliar la mirada biocéntrica y entender que el Valle de Aconcagua es un ecosistema compartido, donde la convivencia respetuosa entre humanos y fauna silvestre es clave para un futuro sostenible.
Puedes ver la entrevista completa en https://www.facebook.com/share/v/16p1d69jUV/
